domingo, 27 de julio de 2014

VINOS & BUTIFARRAS, CENAS AL AIRE LIBRE Y UNA EXPOSICIÓN SOBRE LOS MENÚS DE LA SEGUNDA REPÚBLICA


Este mes de julio he asistido a varios eventos relacionados con el tema gastronómico, y hoy quiero traéroslos.

 VINOS &BUTIFARRAS

Nos citaron en las Bódegas Mont Clos  en su  showroom en Barcelona,  l’ Espai Bcn  sito en la calle Pau Claris 169 (esquina con la calle Provenza). Allí una amable Carolina Sampaio, nos introdujo en lo que iba a suceder.  Onfan,   de la mano de Gonzalo A. Pérez fue el encargado de la organización del maridaje que nos iban a ofrecer.  La parte de arriba del showrrom, es un espacio dónde celebrar eventos, reuniones o caterings.  Una vez sentados tanto las Bódegas Mont Clos como los jóvenes creadores de Butifarring, incipiente negocio de la ciudad, nos ofrecieron su maridaje. No es que fuera el mejor de los matrimonios gastronómicos pero sí que fueron excelentes ambos.

De Bódegas Mont Clos tomamos  en primer lugar el refrescante cava Brut Nature Reserva (45% Macabeo, 30% Xarel.lo, 20% Perellada y 5% Chardonnay).  Ha estado de 2,5 a 3,5 años en crianza. Ideal para el marisco. 

Después nos ofrecieron Constel.lacio Blanc (100% Garnatxa de cultivo ecológico).  Con toques cítricos me gustó. Ideal para arroces.

A continuación vinieron los tintos y especialmente el que más me gustó a mí. El vino Trepat Unic (100% Trepat de cultivo ecológico).  15 meses de crianza. Ideal para carnes blancas, arroces y quesos frescos.

Finalmente llegó el turno al Masia Les Comes (70% Cabernet Sauvignon, 30% Merlot). 18 meses de crianza. Ideal para carnes, especialmente caza, cerdo o cordero.




Como os decía todo ello se degustó con los agradables bocadillos de Butifarring. Albert Gómez y Eric Camps, son dos jóvenes emprendedores que se han unido para llevar a cabo este proyecto. Junto a ellos, llevando el desarrollo del mismo, está Olaf que estaba en la cata. En el local que tienen en la calle Call, 26 de Barcelona ofrecen un nuevo concepto en el mundo de la comida rápida y los bocadillos. Con un  producto “de proximidad” como es la butifarra, sus bocadillos ofrecen combinaciones bien originales; como la butifarra de calçots, la de escalibada, la de queso azul de Muntanyola (me encantó!) y la de tortilla de patatas (entre otras). Las butifarras vienen en el formato bocata con un pan crujiente y acompañados de sabrosas salsas (romesco, sofrito, brava, alioli, calçots).  Delicious!

Albert se ha preocupado de ofrecer un producto de calidad…desde las brasas con sarmientos, carbón vegetal y madera, la elaboración del pan definitivo que mejor combinara con las butifarras,  hasta un local de inspiración vintage sencillo y relajante.  No os perdáis probarlo..y repetiréis seguro!







HOTEL GALLERY, MENU DE TEMPORADA

De la mano de Gastroblocaires llegó la segunda de las invitaciones sociales. 6 blogs nos encontramos allí, Lovefood, Un cocinillas on line,  Tiritinyam,  Revelando mis fuentes, Garum y una servidora.  También nos acompañó en la cena Alex Castells de Cincuenta y cinco el gabinete externo de prensa del Hotel.

Los hoteles de Barcelona están ampliando sus ofertas con el tema de las terrazas. El Hotel Gallery que está situado en la calle Rossellón y que tiene como jardines los encantadores adjuntos al Palau Robert poseen dos terrazas;  una terraza más íntima pero suficiente para una cena de verano bajo el cielo, en la parte de abajo y otra en lo alto del edificio, The top dónde se puede disfrutar de una copa viendo el backstage de los "premiados" patios de manzana del ensanche. En la terraza inferior, nos encontramos los bloggers para disfrutar del nuevo menú de verano.

Recientemente el Hotel Gallery ha cambiado de Chef. En sus dos restaurantes, El café del Gallery (dónde cenamos) y en The Top, se encuentra al frente Pablo Tomás, aragonés, de 35 años, y con una dilatada carrera. Desde los 14 años que ha trabajado en restaurantes tanto de su tierra como nacionales de la envergadura de Arzak, El Bulli ó el Vía Veneto. 

mi objetivo es crear una carta corta donde haya mucha rotación de platos, con productos de temporada y adaptada a todo tipo de públicos”.


Los platos que degustamos fueron:

A compartir: Ostra Gouthier con salsa diabla, Ceviche de pescado blanco, aguacate, coriandro y manzana, tortilla abierta con alcachofas y gambitas, mejillones de roca al vapor de bambú, hinojo y piel de limón, y pan de cristal con tomate, AOVE y jamón ibérico. Entre los segundos uno podía escoger el lomo de merluza al pil-pil de limón, pimiento verde y alcaparras o la Tagliata de lomo de vaca, piquillos y mantequilla al café de París (mi opción y delicious también!!!!). De postres nos ofreció un bizcocho de zanahoria, yogurt, mango y curry, aunque también degustamos el brownie con diferentes texturas y el sorbete de mojito (delicious!) entre todos.

Todos ellos fueron acompañados por un delicioso (a mi gusto) verdejo, Basa  de Rueda de Telmo Rodríguez, Verdeo  de Torres, Nuviana Chardonnay y para mi, con la carne me sirvieron una copa de rioja, Altos Ibéricos de Torres que me encantó.

La verdad y como comentario final y a título muy personal, esperaba una cocina más creativa dada la trayectoria de Pablo Tomás, pero nos encontramos con una carta más “comercial” que fue muy correcta en su elaboración y servicio. Dar las gracias por la invitación y por el fantástico entorno del que disfrutamos (incluída la música en directo).  De todos modos, me quedé con la copla de que la carta de otoño será más atractiva, en primer lugar porque Pablo ya llevará más tiempo en el restaurante y habrá podido hacer los cambios oportunos y porque, según sus palabras, es una temporada que gastronómicamente le gusta mucho más. Esperando tener la oportunidad de degustarla.


MENJARS DE GUERRA. MENUS DE AVANTGUARDA I SUPERVIVENCIA 
(COMIDAS DE GUERRA. MENUS DE MODERNIDAD Y SUPERVIVENCIA)

Esta pequeña, pero coqueta e interesante exposición está en estos momentos en el Museo de Historia de Catalunya (Palau de Mar, Pça. Pau Vila, 3 de Barcelona) hasta el mes de Septiembre.

A los que nos apasiona el tema gastronómico, no nos puede dar igual esta exposición.  El momento histórico que abarca es el de la segunda república, en la primera mitad de los años 30 que representaron una dosis de creatividad y modernización sorprendente de la cultura catalana (tal y como se indica en la publicidad de la expo).  Sergi Freixes (Diseñador y profesor del Instituto Europeo de Diseño – IED), Comisario de la exposición ofrece todos los jueves unas muy interesantes visitas guiadas que sin duda enriquecen mucho más la visita (os las recomiendo, podéis apuntaros en el 93.221.22.18). Yo repetiré, porque desafortunadamente me equivoqué con la hora y llegué tarde, pero lo poco que le oí contar a Sergi me encandiló aún más que lo que ya había visto otro día en la exposición.

Desde nuestros primeros gastrónomos como Ignasi Doménech (que se formó en Madrid, París, Londres y trabajó en el Savoy bajo las órdenes del gran chef Auguste Escoffier), a la cocina del Profesor Rondissoni (de origen suizo que trabajó para Escoffier, fue jefe de cocina de varios hoteles europeos y fue profesor de cocina de l’Institut de Cultura i Biblioteca popular de la Dòna) o recetas sorprendentes que tan solo ya nuestros abuelos saben que siginifican (sopa de balas-sopa con albóndigas). Una época que al iniciarse la guerra se vería marcada por el hambre y de ahí la fuerza y la ilusión de crear unos platos que pudieran, aunque brevemente, hacer brotar la ilusión en las mentes de aquellos hombres y mujeres que iban a “comer y bien”. Calamares a la romana sin calamares, tortilla de patatas sin huevos ni patatas…. La sorpresa de descubrir que los huevos fueron un producto de lujo con un precio desorbitado, los primeros pasos de una incipiente comida vegana. Y no quiero contaros más… sólo recomendarla. Que con lo chiquita que es, pero intensa, la veréis más de una vez .. como yo.
Ah, y si vais a la visita guiada podréis degustar algunos de esas meriendas de las que nos hablan nuestras abuelas.

miércoles, 23 de julio de 2014

MASTERCHEF, UN CURRY VERDE Y UN GANADOR MORAL PARA MUCHOS BLOGGERS GASTRONÓMICOS

#masterchef  #hoynoteveo

Desde el miércoles pasado que estoy enfadada… bueno, enfadada es demasiado pero desilusionada sí.

No es que sea de las personas que creen que los programas de televisión están “preparados”. No, todavía me queda una pequeña ilusión de que algunas cosas, algunas reacciones humanas, algunos pensamientos son espontáneos, son sinceros.

Sé que las personas que se apuntan a los reality tienen esa misma sensación. Creen que serán juzgados por sus cualidades “artísticas” y no por su “juego televisivo”, pero el show business es así y hemos de tenerlo claro. Por eso nunca querría participar en algo así.

No quiero por ello criticar al programa, porque a mi me gusta. Ha sabido transmitirme esa espontaneidad, esa ingenuidad, ese saber colocar al espectador en el punto para sentir las emociones. Al mismo tiempo me ha transmitido conocimientos, ideas y procedimientos, algo muy importante si tenemos en cuenta que todo esto lo estoy diciendo sobre un reality.

Pero llega un día, como el miércoles pasado en que uno siente una decepción grande… un “no me gusta la línea que está adquiriendo esto”. Creía, creíamos que estaban juzgando las capacidades culinarias de los protagonistas, pero parece que no es así. Juzgar que algunos son prometedores, o que tienen madera, no es lo mismo que, que una persona amateur manifieste y demuestre claramente su vocación y su gran habilidad en la cocina y por tanto su superioridad. Y ese es el caso de Emil. Un hombre gastronómicamente culto, profundamente enamorado de otras culturas que ha sabido hacerlas suyas, preciso, moderado y limpio en la ejecución, justo en la palabra y la mirada. Enfin… el cocinero que uno querría tener cerca, en su restaurante favorito o en la familia (oh eso si estaría bien!).

Y con todo este alegato no quiero decir que Mateo, mi segundo favorito o Vicky no merezcan estar en la final. Sí, si lo merecen. Ambos son talentosos y unos grandes cocineros. Desde luego están a años luz, en superioridad,  de una servidora. Pero, bajo mi punto de vista, y el de muchos bloggers gastronómicos amigos, no merece Emil haberse quedado fuera. Si él estuviera hoy en el programa, en la final, todo sería de otro modo.

Dónde está el error? No lo sé. Pero existe. Yo hoy no voy a ver Masterchef. No quiero dar audiencia a un producto que no me satisface, que no sigue la línea de los valores que yo creía importantes. Pero no quiero con ello decir con todo esto que he dejado de creer en Masterchef. Estoy segura de que la “cúpula” se habrá dado cuenta del error y se emendará y no volverá a hacerlo. Pero ya será en la próxima temporada. Y allí estaré. Pero hoy… hoy quiero dedicarle el día a Emil publicando una aproximación muy humilde a su receta más famosa durante el programa. Porque ésta, debería ser su noche.

Ojalá Emil, me hagas las correcciones que sean necesarias para que la receta se parezca mínimamente a lo que tú hiciste magistralmente.

 
 
 
 
APROXIMACIÓN A LOS FETUCCINI  DE CALAMARES Y CURRY VERDE, DE EMIL EN MASTERCHEF 2

(todos los ingredientes exóticos-verduras y especies - los encontré en la tienda Extremo Oriente, que está en la calle Balmes nº 6, al lado de la emblemática tienda de trenes eléctricos Palau, muy cerca de Pelayo y de la Pza. Cataluña)

Ingredientes:
(para 2 personas)

2 calamares grandes (o en mi caso unos 6-8 pequeños)
1 trozo de jengibre del tamaño del dedo índice
3 tallos de lemon gras
1 hinojo pequeño
1 Pak choi (col china)
Un  paquete de setas shirtake
Zumo de 2 limas
2 cebolletas
1 ajo
1 manojo de cilantro
1 manojo de menta
1 manojo de perejil
1 par de hojas de lima Kaffir
3 clavos
Chile o guinidilla mediana (sin las pepitas)
2 cucharadas de Ghee o mantequilla
Sal

Limpiamos los calamares y separamos las aletas, patas y restos de la zona de las patas del resto del cuerpo. Este lo ponemos en el congelador un rato para facilitar luego el corte en forma de fetuccini o spaguettis como fue mi caso.

Hacer un caldo pequeño con la col, el hinojo, una cebolla cortada a cuartos, los 3 lemongrass enteros, el jengibre cortado a rodajas,  1 par de hojas de lima kaffir y unas cuantas setas y los restos de calamar. Dejar que hierva unos 20 min y lo mantenemos a fuego suave.

Poner en un batidor o un robot, la mitad del manojo de cilantro, un cuarto de menta, otro cuarto de perejil, los clavos, zumo de lima, una cebolla, un ajo, un chile o una guindilla grande (acordaros de quitarle las pepitas y luego lavaros bien las manos), 3 ó 4 setas más y batir.  Si vemos que nos queda muy espesa podemos añadirle un poco del caldo que estamos preparando.

Ponemos a sofreír esta pasta a fuego suave con un poco más de caldo durante una media hora larga. Conforme veamos que va necesitando líquido le vamos añadiendo caldo del que tenemos aparte.  Antes de adjuntarle el pescado la volví a triturar para hacerla más fina.

En cuanto al arroz, fue el único paso que no seguí el video. Preparé el arroz como a mi me gusta cuando hago acompañamientos. En un cazo ponemos un poco de ghee o mantequilla y sofreímos en ella dos tazas de café de arroz basmati. Cubrimos con agua y lo lo dejamos hervir hasta que esté en su punto (yo no tenía y usé arroz blanco normal). Si vemos que necesita más agua la añadimos poco a poco.  Una vez hecho lo revolvemos con un tenedor y dejamos reposar.

Sacamos los calamares (el cuerpo) del congelador y cortamos con ayuda de un cuchillo bien afilado. Primero les hacemos un corte lateral para que no nos queden anillos sino tiras largas. Podeis hacerlo verticalmente también.  Emil lo cortó con una máquina de cortar embutidos y así consiguió el bonito efecto fetuccini además de piezas finísimas. En mi caso quedaron como pequeños fideos.

Cuando veamos que la salsa tiene ya cuerpo y su sabor no sea crudo, aproximadamente una media hora, miramos el punto de sal. La salsa será picante (está en nuestra mano poner más o menos picante).

En los últimos 5 min. echamos los fetuccini en la salsa y lo dejamos cocer esos minutos.

Salteamos unas cuantas setas shirtaki con un poco de aceite.

Emplatamos al gusto. Yo imité la forma de Emil y coloqué con un aro el arroz, alrededor coloqué los calamares con su salsa, un par de hojas de col china, las setas alrededor y un poco de lemon gras cortado en el plato como adorno(aunque a mi no me gusta morderlas…me encanta el sabor que dejan en los platos pero no en mi boca).

Para mi, un punto de leche de coco hubiera dado un toque cremoso a  la salsa, aunque a mi me ha encantado así. No sé si nunca sabremos si Emil lo consideró o no, y no le dio tiempo de cogerla en el super. De todos modos, estoy deseando que Emil publique su receta. Yo  la he hecho siguiendo el video del programa y por supuesto, seguro que faltan pasos y “detalles” que el propio Emil no mencionó, y además aunque adore la cocina Thai, no conozco ni la mitad de lo que Emil ha demostrado en el programa. Pero el plato es buenísimo y muy original.

domingo, 13 de julio de 2014

UNA PASTA FRESCA DELICIOSA, UN ALIÑO DE ENSALADA CARIBEÑO-ASIÁTICO Y DOS RETOS ESPECTACULARES


Hoy es el último día para participar en el recopilatorio de Rossilet, #pon unaensalada  y no quería dejar de participar! Rossilet y su blog Sugar and some Salt es como Juana, la alegría de la huerta. Ambas imprimen tanta alegría y tanta vitalidad en sus blogs que me producen dos cosas: 1. Adorarlas 2. Seguirlas a dónde vayan.  



A Victoria de La Tauleta también me pasa que la adoro y la sigo pero por otras causas. Es dulce, cariñosa y agradece todo lo que puedas hacer de un modo que se hace imposible no quererla. No sé que pasó pero desde el momento 1 que hablamos o nos comentamos (no recuerdo que fue primero), me impulsó a seguir sus caminos, dónde fuera que fuesen. Si es a Google+, pues allá que nos vamos. El trabajo que realiza al frente de este resto mensual me parece tan encomiable y tan generoso, que no hay palabras. Sólo hay que estar.

Se qué es un 2x1 y espero que nadie se moleste, pero la receta cumple ambos requisitos y merecía la pena. Espero os guste a todos!!!! A me ha parecido fresca, sabrosa,  dulce, ácida y con ese punto que nos dejan las ensaladas de pasta,… cómo que queremos más.  Vaya, que estoy deseando volver a hacerla.

Para la salsa me inspiré en una receta de Food&Wine aunque cambié algunas cosas.  La pasta, como todas las de Giovanni Rana, especialmente la gama Gourmet, resulta espectacular. El queso caliente, el dulzor de la cebolla caramelizada, la crema del coco y el ácido de la lima…la convierten en un bocado delicioso.

 


 

ENSALADA TEBIA DE PASTA RELLENA DE QUESO DE CABRA Y CEBOLLA CARAMELIZADA CON SALSA DE COCO Y LIMA

Ingredientes:
(para 2 personas)

1 tomate
½ lata de leche de coco
1 lima
1 poquito de cilantro
1 poquito de aceite de sésamo
Sal/pimienta

Hacer primero la salsa o vinagreta y dejarla enfríar para que contraste con la pasta recién hervida. Ya sabeis la norma nº 1 de la pasta fresca:  la salsa siempre espera a la pasta, no al revés!

Para hacer la salsa ponemos en una sartén un poco de aceite de sésamo y sofreímos en ella un tomate cortado a daditos pequeños. Cuando el tomate esté ligeramente pochado añadimos el zumo de la lima y dejamos unos segundos revolviendo. Añadimos la leche de coco y lo dejamos todo junto unos 4-5min. hasta que veamos que la salsa está cremosa. La dejamos enfríar.

Cuando vayamos a comer la pasta la hervimos siguiendo las instrucciones del fabricante. En este caso, tan sólo necesita 4min. Así que en un momento tendremos la pasta hecha.

Justo antes de servir ponemos la pasta en los platos, la salsa por encima y espolvoreamos con cilantro.

Pefecta!!!

 
{Enlace al recopilatorio que ha hecho Rossilet sobre todas las ensaladas recogidas, aquí}
 

martes, 8 de julio de 2014

EL ARROZ, ESE INVITADO INQUIETANTE Y UN CALDO ANETO


Cada vez que alguien que quiere que le cocine algo me pide  “paella”, me siento desfallecer. Tengo que poner cara de “perfecto” cuando por dentro me entran todos los males y pienso en la sopa azul de Bridget.

No sé, hay gente que tiene mano para el arroz, que no tiene ni que pensar… hace el sofrito perfecto, echa el arroz en el momento adecuado, pone el agua a ojo y el arroz le queda en el punto.  A mi, no me queda malo, pero me asustan tantas instrucciones para hacer un arroz. A veces el sofrito no es mágico, o el fumet me ha quedado flojo, o no hay suficiente para tanto arroz, o hay demasiado arroz y el sabor se pierde…no sé… no ha habido vez que yo haya pensado “he hecho una paella 10”…. Sin embargo, otro tipo de arroces, me salen bien. Yo creo que para mi la paella es como cenar con Colin Flirth o George Clooney…demasiadas premisas en juego.

Decidí hacer un arroz que no tuviera tantas incógnitas, con el que me sintiera más preparada, vaya como cenar con Inmanol Arias o Jose Coronado… que seguramente me lo pondrían más fácil y no tendría que estar pendiente de tantas premisas (miento como una bellaca, me pondría tan o más nerviosa como con los anteriores… y me pasaría lo del día del civet!).

Quería hacer un arroz con uno de los caldos que nos dieron en la visita a la fábrica Aneto y quizás, para mí, los más extraños de usar son el de cebolla y el de zanahoria.  Me decidí por éste último.

Este arroz me salió estupendo. Fue buena idea mezclar naranja y el caldo de zanahoria (una crema buenísima de invierno y un zumo megavitamínico) con un arroz aromático de setas. Un acierto….. y además muy fácil.

 


ARROZ CAMPERO CON CALDO DE ZANAHORIA Y TOQUE CÍTRICO

 

Ingredientes:
(para 2 personas)

2 tazas de café de arroz (bomba si es posible)
½ tetrabrik de caldo de zanahorias ecológicas ANETO
2 naranjas medianas
250g aprox. de mezcla de setas (para mi esencial que haya moixernons(*), muero por ese fantástico sabor, pero cada uno que use sus preferidas)
1 cebolleta
1 ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal/Pimienta
2 clavos

Si las setas son secas pasar por debajo del grifo levemente para quitarles el polvo y dejar en agua (cubrir… pero no usaremos el agua porque en este caso el sabor de las setas no debe matar los sabores suaves de la naranja y la zanahoria).  Yo usé secas.

Si son setas frescas, limpiarlas, cortarlas y dejarlas preparadas.

Sofreír en una cazuela de barro o hierro (ó lo que tengáis) la cebolleta y el ajo cortados en brunoise. Cuando estén pochados añadir las setas.

Dejar que suelten el agua y se evapore y se sofrían.

Mientras poner a calentar el caldo, rallando la piel de una naranja en él.

Cuando el sofrito esté listo añadir el zumo de una naranja y media (o las dos si no tienen mucho) y los clavos y dejamos que se cueza un poco.

Añadimos el arroz y dejamos que se nutra del sofrito unos minutos.

Incorporamos el caldo y dejamos que se haga. Cada uno tiene su punto del arroz. A mi me gusta que esté un punto durito, al punto. Aproximadamente lo dejé a fuego medio unos 15 min., cerré el fuego, y lo dejé reposando tapado 5min.

Listo.
 
(*) senderuelo, seta de san Jorge, seta de carrerilla, seta de mayo, sisón, usón

domingo, 29 de junio de 2014

RETO JUNIO COCINEROS DEL MUNDO EN GOOGLE + : CORDERO


Voy justita de tiempo este mes me pisa los talones, pero ya llego.

Después de un parón “muy largo” (jeje) Victoria y su reto mensual de Cocineros del mundo en Google + ha vuelto. Y lo hace con dos temas: nísperos o cordero.

Así que Con esta receta participo en el Reto de Junio de Cocineros de Mundo en Google+ en el apartado de Salado. 

La verdad es que últimamente estoy sintiendo una relación de amor con el cordero. En mi vida de cocina casi nunca lo contemplo, salvo cuando hablamos de unas costillitas a la barbacoa, o cuando en Semana Santa solemos hacer la paletilla al horno… pero no es una carne que llame mucho mi atención.

Desde que he conocido a mi amigo georgiano que he tomado contacto con platos hechos con cordero y mi relación y punto de vista han cambiado. He descubierto toda una gastronomía del cordero maravillosa en todas esas culturas mediterráneas tan intensas e interesantes como la persa, la árabe, la siria…enfin… que estoy como enamoradita. Así que este mes lo ví claro: Cordero.

E indagando indagando, me tropecé con este plato típico de Irán, la antigua Persia. Lo ví en un video y ya no me lo quité de la cabeza.. así que aquí os lo traigo.  Puede que no parezca atractivo por el color que tiene, el hecho de llevar tantas hierbas lo ha oscurecido mucho…pero creedme, Vale la pena!.

La cocina iraní ha sufrido a lo largo de su historia influencias muy diversas tales como de la cocina mesopotámica, anatólica, india, caucásica, y centroasiática. Y por ende también ha influido en la turca, la armenia, la azerbaiyana y la georgiana. Es una cocina rica en hierbas frescas como el cilantro, el perejil, la menta y frutas como las granadas, las ciruelas, melocotones y pasas. La cocina persa nos ofrece la mezcla de arroz con  pollo, el pescado o el cordero con los frutos secos y las hierbas.

El plato es típico de la provincia iraní de Guilán y lo explica una afamada cocinera de la zona, que desafortunadamente, por más que lo escucho no he podido transcribir el nombre.  Tampoco he podido encontrar información sobre el plato en Internet, pero supongo que eso lo hace más auténtico a mis ojos…está poco tocado y difundido. El único ingrediente que no es exactamente el mismo es la “pasta de granada” que tampoco he podido encontrarla, pero si he usado una melaza de granada fantástica (la uso en las ensaladas y en muchas vinagretas) que venden el Mercado de l’Abacería (Trav. Gràcia 186) en la parada “productos de l’altre riba” especializado en productos libaneses (vinos, comida preparada y pastelería).  La melaza es de la marca ANJAR pero si no la encontráis no tenéis más que seguir las instrucciones de Sweet&Sour y haceros la propia como haré yo este otoño cuando sea época de granadas!

Y sin más dilación, que me estoy enrollando mucho os dejo la receta y el vídeo.




 ANARBICH
(ESTOFADO DE ALBONDIGAS DE CORDERO CON MELAZA DE GRANADA, NUECES Y HIERBAS FRESCAS)


Ingredientes:
(para 4 personas)

½ kg de carne de cordero y tenera picada
250g de nueces
½ l de agua o caldo muy suave vegetal o de pollo
2 cucharadas de Pasta de granada (ó en su defecto melaza de granada)
Un manojo de cilantro
Un manojo de menta
Un manojo de perejil
Un poco de ghee (ó mantequilla)
Un poco de harina
Arroz basmati o blanco hervido
1 cucharadita de cúrcuma
Sal/pimienta

Picar a cuchillo o en un robot las hierbas frescas.

Picar las nueces en el robot.. aunque en la receta tradicional se hacía moliéndolas con una piedra de cantos rodados de un río (verlo en el vídeo!). Supongo que este sistema es mejor para sacar los aceites de los frutos secos.

Preparar las albóndigas poniendo en la carne sal y pimienta y con un par o tres de cucharadas de las hierbas molidas y una cucharadita de cúrcuma.

En un cazo de barro si es posible, ponemos el puré de nueces, un poco de agua ó caldo suave de verduras o pollo y las dos cucharadas de melaza. Dejamos que empiece a hervir suave.

En una sartén con un poco de aceite sofreímos el resto de hierbas frescas que hemos triturado.  Al cabo de unos minutos las añadimos al guiso, junto con las albóndigas, y un poco de sal y pimenta.

Dejar hervir casi tapado del todo durante al menos 2,30h. Durante el proceso si es necesario añadimos agua, y si tenemos cubitos, mejor de esta forma pues el choque térmico hace que aparezcan más los aceites.

Una vez terminado el guiso podeis servirlo así con la salsa más “basta” o enriquecerla como un roux con ghee o mantequilla y un poco de harina (deshacer la mantequilla- unos 20g-, añadir la harina -1 par de cucharadas – y remover constantemente añadiendo la salsa hasta que espese).

Hervir arroz si es posible basmati (no es el caso del que yo utilicé pues no tenía) y pasarlo por la sartén con un poco de ghee o mantequilla. Espolvorear con cúrcuma. Y listo.

Preparad los paladares para sensaciones muy agradables!


martes, 24 de junio de 2014

BAKE THE WORLD - MANDAZI, LOS DONUTS SUWAHILIS

En  Junio Bake the World,  ( Miss Migas  y Sweet&Sour  ) nos propone entrar en la salvaje Africa. Yo tenía una granja en Africa, reza una de las películas más hermosas que se ha rodado sobre Africa y concretamente sobre Kenya, lugar de dónde proceden los Mandazi.

Desde hace unos dos mil años, la costa este de África se entendía como una zona de gran riqueza e interés comercial. Es por ello que muchos hablantes de lenguas bantúes emigraron y se asentaron a lo largo de dicha costa durante la última expansión bantú. Este fenómeno migratorio, dio lugar a la consolidación en la costa este de una única lengua y cultura. Se trata de los suajili, cuya civilización se expandió por Kenia y Tanzania, hasta alcanzar Mozambique.” (wikipedia).

La gastronomía suwahili tiene influencias de la india, árabe y europea.  Los mandazi son unos panes fritos que proceden de esta zona. Se puede tomar como acompañamiento de cualquier plato, o como postre acompañado de azúcar glas y canela.

Se me ocurre pensar si los Mandazi podrían ser el origen de los dónuts al haber podido influenciar sobre los europeos que fueron a África. Entonces, si así fuera, la frase correcta sería, “Dónuts, los Mandazi americanos”.

He utilizado la receta del blog African Bites, que nos lleva a otra de ellos dónde habla de unos mini-mandazi que me han parecido un poco diferentes por su tamaño.

Me ha encantado hacerlos, porque además me encanta usar el coco en cualquier receta! Como único defecto encuentro que al día siguiente pierden parte de su esponjosidad. Quizás porque no los he calentado, pero lo probaré con lo que aún me quedan.

Si hay símbolos como Out of Africa  (Memorias de Africa), que nos llevan a la más hermosa Africa, también lo son el Concierto para Clarinete & Oboe Adagio de Mozart que forma parte de la misma, Nelson Mandela (de quién ví una interesantísima película esta semana, Goodbye Bafana) y Doris Lessing que finalmente en 2007 consiguió el Nobel de Literatura. No sabemos muchas cosas de Africa, pero en esta noche de petición de deseos a los hados, me gustaría soñar con una Africa libre, igualitaria y feliz.
 
 


MINI MANDAZI

 

Ingredientes:
(salen unos 30-40)

120ml de agua caliente
10g levadura de panadero
150-200g de leche de coco (aprox. media lata)
1 huevo
120g de leche
115g de azúcar
1 cucharita de café de sal
360-480g harina
40-50g coco rallado
1 cucharadita de café de cardamomo en polvo
1 cucharadita de café de canela en polvo
Aceite de oliva virgen extra para freír
Azúcar en polvo para adornar

Disolver la levadura en el agua tebia y añadir a esa agua la leche de coco y el azúcar. Dejarlo reposar 5min.  Añadir el huevo levemente batido.

Ponemos la harina (no toda, dejamos un poco al margen por si la necesitamos) en un bol con las especies, la sal, el coco rallado  y le añadimos los líquidos mezclando con la paleta panadera, las manos o un mixer hasta que notemos que la masa tiene ya una consistencia con la que podemos trabajar. Si vemos que está demasiado líquida añadimos el resto de la harina que no habíamos incorporado.

Dejamos la masa sobre la encimera y la dejamos reposar unos minutos. Así dejamos que la harina termine de absorber toda la humedad.  Amasamos durante unos 5min. hasta que la masa esté suave al tacto y veamos que brilla y no se pega a los dedos.

Ponemos la masa en un bol levemente aceitado, tapamos con papel film y dejamos reposar de 1 a 2 horas, hasta que doble su volumen.

Volcamos la masa sobre la encimera, desgasificamos y la convertimos en una placa cuadrada de 1,5cm aprox. de grosor. Cortamos tiras  longitudinales de unos 2cm de ancho y luego las cortamos también en cuadraditos de 2cm.

Ponemos a calentar el aceite en un cazo para que las piezas floten. Vamos añadiendo los cuadraditos en tandas. No hay que dejarlas freír en demasía. Levemente rubios y ellos se dan la vuelta cuando están y sino los ayudamos.

Las ponemos sobre papel absorbente y después espolvoreamos con azúcar glas.

Faida gani!!!!

viernes, 13 de junio de 2014

GENTE QUE TRANSMITE PASIÓN, UN E-BOOK Y UNA RECETA CON RUIBARBO


El 23 de Abril, día del libro,  Kuki Square ó Cócina Prêt-a-porter, que había vuelto hace poco a nuestro mundo blogger, me sugirió participar en un e-book que finalmente hoy ha visto la luz.  Nada me hizo más ilusión. He visto varias veces proyectos de varios bloggers por la red, pero nunca había sido “invitada” a uno…así que imaginaros mi felicidad.

Kuki llegó a mí a través de Cósima con los retos mensuales simpáticos que ambas hacían en la red. Las sonrisas, las estaciones, las frases de nuestros hijos,  los cinco sentidos, …varias iniciativas que comportaban un trabajo mensual que ambas hacían con placer y encima divirtiéndose. Pero, todos tenemos una vida fuera de los blogs y esa vida reclamó a Kuki que nos dejó unos meses. Así que volver a verla en la red, con todo su potencial sumado al de Cósima…dos seres que saben transmitir y contagiarnos de ideas participativas, creativas, innovadoras y sobretodo ideas para ser feliz (porque participar es la razón de vivir!) me hace feliz. A veces miro la blogosfera con desesperanza, sin encontrar porqués… pero personas como ellas me hacen sonreír, mirar para adelante y saber que estoy en el  buen camino. Gracias.

Y en este e-book he participado con dos recetas; una salada y una dulce. Me faltaba publicar la dulce, y hoy, que estoy preparando el post para publicarla Kuki ha sacado a la luz el e-book…una divina coincidencia.
 
 http://issuu.com/kukisquare/docs/food___photography_30_top_bloggers_?e=6305042/8237828
 
Mi receta es como no de Saveurs, un pozo de inspiración para mí, del nº 210 de Mayo. Es una receta con ruibarbo, otro de mis “frutas” preferidas. Difícil de encontrar, pero no imposible. En Barcelona en la Boquería puede encontrarse (paradas de delante) y en Madrid sé que también lo encontráis. He encomillado “frutas” porque la definición del ruibarbo como fruta es un tanto polémica. En wikipedia hablan de ella como planta, pero sugieren su uso para compotas.  En otras páginas hablan de “vegetal” y finalmente en Directo al paladar encuentro la palabra “fruta”; “La ambigüedad acerca de su clasificación es debido a que el ruibarbo botánicamente es una verdura pero en los años cuarenta fue designado en Estados Unidos como una fruta y así se ha venido considerando hasta ahora”.



El ruibarbo, como ya os he comentado en otros post, es tóxico en sus hojas y raíces. Tan sólo son comestibles los tallos. Posee gran cantidad de oxalatos, ese mineral que nos hace notar los dientes ásperos después de comer productos ricos en él (como las espinacas).  Procede de Asia, y en los países del Norte es muy común. En Alemania es habitual ver en los meses de Mayo a Julio ruibarbo en todos los supermercados y su precio no pasa de los 3€ (aquí yo lo he pagado a 12€/kg). En Francia también es muy usado para salsas, básicamente en pescados pero también con cerdo y pato.  En Irán es muy típico usarlo en un estofado de carne, en Afganistán se prepara con espinacas y en Noruega se hace una sopa con él.  Pero es en Estados Unidos, dónde su uso para pies y dulces, tiene más resonancia. Allí es muy popular.

Así que aquí os dejo mi participación en el e-book Recetas con fruta. Espero os guste. Esta receta quedaría igual de buena, en caso de no encontrar ruibarbo, con fresas o cerezas.



RUIBARBO POCHÉE A LA VAINILLA CON NATA FRESCA

 Ingredientes:
(para 4 personas)

400g de ruibarbo (2 pencas, valor aprox. 5€)
90g azúcar glas + un poco más para mezclar con la nata
2 vainas de vainilla (o vainilla en esencia)
1 pote créme fraîche (Président en mi caso)
25g pistachos toscamente picados

Trocear el ruibarbo en trozos regulares de unos 2 cm de ancho.

Colocarlo en el interior de una bolsa de congelar, junto con el azúcar. 

Abrir las vainas longitudinalmente y rascar con un cuchillo para sacarle las semillas. Introducirlas en la bolsa junto con las vainas. Cerrar la bolsa herméticamente o con un nudo (en mi caso).

Poner agua a hervir en un cazo lo suficientemente grande para que luego podamos introducir la bolsa del ruibarbo.


 
Cuando el agua hierva cerramos el fuego ponemos la bolsa en su interior. Poner algo que pese dentro para que quede toda sumergida. Dejar 10m.

Al cabo de 10m, sacar la bolsa,  encender el fuego de nuevo y cuando vuelva a hervir el agua cerramos el fuego y volvemos a introducir la bolsa. Mover un poco la bolsa para que todos los trozos hayan tenido el mismo calor (yo le di la vuelta).  Dejarlo otros 10 min.  En Saveurs  sólo lo hacían una vez pero para mi, quedaban un poco duros, así que repetí el proceso.

Sacar la bolsa y dejarla enfriar fuera o en la nevera.

En el momento de servir sacamos el ruibarbo de ella y veremos cómo se nos habrá formado una salsita rosa/roja. Retirar las vainas de vainilla.

A parte mezclamos la crème fraîche con azúcar en polvo al gusto. Personalmente no me gusta muy dulce.

Servir el ruibarbo con una cucharada de crème por encima y un poco de pistachos troceados por encima. También podemos servirlo todo separado y que cada uno se haga la mezcla que quiera.

Delicioso el aroma y el sabor dulce-ácido del ruibarbo.

Bon Apètit!
 
                       
 
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