domingo, 13 de julio de 2014

UNA PASTA FRESCA DELICIOSA, UN ALIÑO DE ENSALADA CARIBEÑO-ASIÁTICO Y DOS RETOS ESPECTACULARES


Hoy es el último día para participar en el recopilatorio de Rossilet, #pon unaensalada  y no quería dejar de participar! Rossilet y su blog Sugar and some Salt es como Juana, la alegría de la huerta. Ambas imprimen tanta alegría y tanta vitalidad en sus blogs que me producen dos cosas: 1. Adorarlas 2. Seguirlas a dónde vayan.  



A Victoria de La Tauleta también me pasa que la adoro y la sigo pero por otras causas. Es dulce, cariñosa y agradece todo lo que puedas hacer de un modo que se hace imposible no quererla. No sé que pasó pero desde el momento 1 que hablamos o nos comentamos (no recuerdo que fue primero), me impulsó a seguir sus caminos, dónde fuera que fuesen. Si es a Google+, pues allá que nos vamos. El trabajo que realiza al frente de este resto mensual me parece tan encomiable y tan generoso, que no hay palabras. Sólo hay que estar.

Se qué es un 2x1 y espero que nadie se moleste, pero la receta cumple ambos requisitos y merecía la pena. Espero os guste a todos!!!! A me ha parecido fresca, sabrosa,  dulce, ácida y con ese punto que nos dejan las ensaladas de pasta,… cómo que queremos más.  Vaya, que estoy deseando volver a hacerla.

Para la salsa me inspiré en una receta de Food&Wine aunque cambié algunas cosas.  La pasta, como todas las de Giovanni Rana, especialmente la gama Gourmet, resulta espectacular. El queso caliente, el dulzor de la cebolla caramelizada, la crema del coco y el ácido de la lima…la convierten en un bocado delicioso.

 


 

ENSALADA TEBIA DE PASTA RELLENA DE QUESO DE CABRA Y CEBOLLA CARAMELIZADA CON SALSA DE COCO Y LIMA

Ingredientes:
(para 2 personas)

1 tomate
½ lata de leche de coco
1 lima
1 poquito de cilantro
1 poquito de aceite de sésamo
Sal/pimienta

Hacer primero la salsa o vinagreta y dejarla enfríar para que contraste con la pasta recién hervida. Ya sabeis la norma nº 1 de la pasta fresca:  la salsa siempre espera a la pasta, no al revés!

Para hacer la salsa ponemos en una sartén un poco de aceite de sésamo y sofreímos en ella un tomate cortado a daditos pequeños. Cuando el tomate esté ligeramente pochado añadimos el zumo de la lima y dejamos unos segundos revolviendo. Añadimos la leche de coco y lo dejamos todo junto unos 4-5min. hasta que veamos que la salsa está cremosa. La dejamos enfríar.

Cuando vayamos a comer la pasta la hervimos siguiendo las instrucciones del fabricante. En este caso, tan sólo necesita 4min. Así que en un momento tendremos la pasta hecha.

Justo antes de servir ponemos la pasta en los platos, la salsa por encima y espolvoreamos con cilantro.

Pefecta!!!

 
 

martes, 8 de julio de 2014

EL ARROZ, ESE INVITADO INQUIETANTE Y UN CALDO ANETO


Cada vez que alguien que quiere que le cocine algo me pide  “paella”, me siento desfallecer. Tengo que poner cara de “perfecto” cuando por dentro me entran todos los males y pienso en la sopa azul de Bridget.

No sé, hay gente que tiene mano para el arroz, que no tiene ni que pensar… hace el sofrito perfecto, echa el arroz en el momento adecuado, pone el agua a ojo y el arroz le queda en el punto.  A mi, no me queda malo, pero me asustan tantas instrucciones para hacer un arroz. A veces el sofrito no es mágico, o el fumet me ha quedado flojo, o no hay suficiente para tanto arroz, o hay demasiado arroz y el sabor se pierde…no sé… no ha habido vez que yo haya pensado “he hecho una paella 10”…. Sin embargo, otro tipo de arroces, me salen bien. Yo creo que para mi la paella es como cenar con Colin Flirth o George Clooney…demasiadas premisas en juego.

Decidí hacer un arroz que no tuviera tantas incógnitas, con el que me sintiera más preparada, vaya como cenar con Inmanol Arias o Jose Coronado… que seguramente me lo pondrían más fácil y no tendría que estar pendiente de tantas premisas (miento como una bellaca, me pondría tan o más nerviosa como con los anteriores… y me pasaría lo del día del civet!).

Quería hacer un arroz con uno de los caldos que nos dieron en la visita a la fábrica Aneto y quizás, para mí, los más extraños de usar son el de cebolla y el de zanahoria.  Me decidí por éste último.

Este arroz me salió estupendo. Fue buena idea mezclar naranja y el caldo de zanahoria (una crema buenísima de invierno y un zumo megavitamínico) con un arroz aromático de setas. Un acierto….. y además muy fácil.

 


ARROZ CAMPERO CON CALDO DE ZANAHORIA Y TOQUE CÍTRICO

 

Ingredientes:
(para 2 personas)

2 tazas de café de arroz (bomba si es posible)
½ tetrabrik de caldo de zanahorias ecológicas ANETO
2 naranjas medianas
250g aprox. de mezcla de setas (para mi esencial que haya moixernons(*), muero por ese fantástico sabor, pero cada uno que use sus preferidas)
1 cebolleta
1 ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal/Pimienta
2 clavos

Si las setas son secas pasar por debajo del grifo levemente para quitarles el polvo y dejar en agua (cubrir… pero no usaremos el agua porque en este caso el sabor de las setas no debe matar los sabores suaves de la naranja y la zanahoria).  Yo usé secas.

Si son setas frescas, limpiarlas, cortarlas y dejarlas preparadas.

Sofreír en una cazuela de barro o hierro (ó lo que tengáis) la cebolleta y el ajo cortados en brunoise. Cuando estén pochados añadir las setas.

Dejar que suelten el agua y se evapore y se sofrían.

Mientras poner a calentar el caldo, rallando la piel de una naranja en él.

Cuando el sofrito esté listo añadir el zumo de una naranja y media (o las dos si no tienen mucho) y los clavos y dejamos que se cueza un poco.

Añadimos el arroz y dejamos que se nutra del sofrito unos minutos.

Incorporamos el caldo y dejamos que se haga. Cada uno tiene su punto del arroz. A mi me gusta que esté un punto durito, al punto. Aproximadamente lo dejé a fuego medio unos 15 min., cerré el fuego, y lo dejé reposando tapado 5min.

Listo.
 
(*) senderuelo, seta de san Jorge, seta de carrerilla, seta de mayo, sisón, usón

domingo, 29 de junio de 2014

RETO JUNIO COCINEROS DEL MUNDO EN GOOGLE + : CORDERO


Voy justita de tiempo este mes me pisa los talones, pero ya llego.

Después de un parón “muy largo” (jeje) Victoria y su reto mensual de Cocineros del mundo en Google + ha vuelto. Y lo hace con dos temas: nísperos o cordero.

Así que Con esta receta participo en el Reto de Junio de Cocineros de Mundo en Google+ en el apartado de Salado. 

La verdad es que últimamente estoy sintiendo una relación de amor con el cordero. En mi vida de cocina casi nunca lo contemplo, salvo cuando hablamos de unas costillitas a la barbacoa, o cuando en Semana Santa solemos hacer la paletilla al horno… pero no es una carne que llame mucho mi atención.

Desde que he conocido a mi amigo georgiano que he tomado contacto con platos hechos con cordero y mi relación y punto de vista han cambiado. He descubierto toda una gastronomía del cordero maravillosa en todas esas culturas mediterráneas tan intensas e interesantes como la persa, la árabe, la siria…enfin… que estoy como enamoradita. Así que este mes lo ví claro: Cordero.

E indagando indagando, me tropecé con este plato típico de Irán, la antigua Persia. Lo ví en un video y ya no me lo quité de la cabeza.. así que aquí os lo traigo.  Puede que no parezca atractivo por el color que tiene, el hecho de llevar tantas hierbas lo ha oscurecido mucho…pero creedme, Vale la pena!.

La cocina iraní ha sufrido a lo largo de su historia influencias muy diversas tales como de la cocina mesopotámica, anatólica, india, caucásica, y centroasiática. Y por ende también ha influido en la turca, la armenia, la azerbaiyana y la georgiana. Es una cocina rica en hierbas frescas como el cilantro, el perejil, la menta y frutas como las granadas, las ciruelas, melocotones y pasas. La cocina persa nos ofrece la mezcla de arroz con  pollo, el pescado o el cordero con los frutos secos y las hierbas.

El plato es típico de la provincia iraní de Guilán y lo explica una afamada cocinera de la zona, que desafortunadamente, por más que lo escucho no he podido transcribir el nombre.  Tampoco he podido encontrar información sobre el plato en Internet, pero supongo que eso lo hace más auténtico a mis ojos…está poco tocado y difundido. El único ingrediente que no es exactamente el mismo es la “pasta de granada” que tampoco he podido encontrarla, pero si he usado una melaza de granada fantástica (la uso en las ensaladas y en muchas vinagretas) que venden el Mercado de l’Abacería (Trav. Gràcia 186) en la parada “productos de l’altre riba” especializado en productos libaneses (vinos, comida preparada y pastelería).  La melaza es de la marca ANJAR pero si no la encontráis no tenéis más que seguir las instrucciones de Sweet&Sour y haceros la propia como haré yo este otoño cuando sea época de granadas!

Y sin más dilación, que me estoy enrollando mucho os dejo la receta y el vídeo.




 ANARBICH
(ESTOFADO DE ALBONDIGAS DE CORDERO CON MELAZA DE GRANADA, NUECES Y HIERBAS FRESCAS)


Ingredientes:
(para 4 personas)

½ kg de carne de cordero y tenera picada
250g de nueces
½ l de agua o caldo muy suave vegetal o de pollo
2 cucharadas de Pasta de granada (ó en su defecto melaza de granada)
Un manojo de cilantro
Un manojo de menta
Un manojo de perejil
Un poco de ghee (ó mantequilla)
Un poco de harina
Arroz basmati o blanco hervido
1 cucharadita de cúrcuma
Sal/pimienta

Picar a cuchillo o en un robot las hierbas frescas.

Picar las nueces en el robot.. aunque en la receta tradicional se hacía moliéndolas con una piedra de cantos rodados de un río (verlo en el vídeo!). Supongo que este sistema es mejor para sacar los aceites de los frutos secos.

Preparar las albóndigas poniendo en la carne sal y pimienta y con un par o tres de cucharadas de las hierbas molidas y una cucharadita de cúrcuma.

En un cazo de barro si es posible, ponemos el puré de nueces, un poco de agua ó caldo suave de verduras o pollo y las dos cucharadas de melaza. Dejamos que empiece a hervir suave.

En una sartén con un poco de aceite sofreímos el resto de hierbas frescas que hemos triturado.  Al cabo de unos minutos las añadimos al guiso, junto con las albóndigas, y un poco de sal y pimenta.

Dejar hervir casi tapado del todo durante al menos 2,30h. Durante el proceso si es necesario añadimos agua, y si tenemos cubitos, mejor de esta forma pues el choque térmico hace que aparezcan más los aceites.

Una vez terminado el guiso podeis servirlo así con la salsa más “basta” o enriquecerla como un roux con ghee o mantequilla y un poco de harina (deshacer la mantequilla- unos 20g-, añadir la harina -1 par de cucharadas – y remover constantemente añadiendo la salsa hasta que espese).

Hervir arroz si es posible basmati (no es el caso del que yo utilicé pues no tenía) y pasarlo por la sartén con un poco de ghee o mantequilla. Espolvorear con cúrcuma. Y listo.

Preparad los paladares para sensaciones muy agradables!


martes, 24 de junio de 2014

BAKE THE WORLD - MANDAZI, LOS DONUTS SUWAHILIS

En  Junio Bake the World,  ( Miss Migas  y Sweet&Sour  ) nos propone entrar en la salvaje Africa. Yo tenía una granja en Africa, reza una de las películas más hermosas que se ha rodado sobre Africa y concretamente sobre Kenya, lugar de dónde proceden los Mandazi.

Desde hace unos dos mil años, la costa este de África se entendía como una zona de gran riqueza e interés comercial. Es por ello que muchos hablantes de lenguas bantúes emigraron y se asentaron a lo largo de dicha costa durante la última expansión bantú. Este fenómeno migratorio, dio lugar a la consolidación en la costa este de una única lengua y cultura. Se trata de los suajili, cuya civilización se expandió por Kenia y Tanzania, hasta alcanzar Mozambique.” (wikipedia).

La gastronomía suwahili tiene influencias de la india, árabe y europea.  Los mandazi son unos panes fritos que proceden de esta zona. Se puede tomar como acompañamiento de cualquier plato, o como postre acompañado de azúcar glas y canela.

Se me ocurre pensar si los Mandazi podrían ser el origen de los dónuts al haber podido influenciar sobre los europeos que fueron a África. Entonces, si así fuera, la frase correcta sería, “Dónuts, los Mandazi americanos”.

He utilizado la receta del blog African Bites, que nos lleva a otra de ellos dónde habla de unos mini-mandazi que me han parecido un poco diferentes por su tamaño.

Me ha encantado hacerlos, porque además me encanta usar el coco en cualquier receta! Como único defecto encuentro que al día siguiente pierden parte de su esponjosidad. Quizás porque no los he calentado, pero lo probaré con lo que aún me quedan.

Si hay símbolos como Out of Africa  (Memorias de Africa), que nos llevan a la más hermosa Africa, también lo son el Concierto para Clarinete & Oboe Adagio de Mozart que forma parte de la misma, Nelson Mandela (de quién ví una interesantísima película esta semana, Goodbye Bafana) y Doris Lessing que finalmente en 2007 consiguió el Nobel de Literatura. No sabemos muchas cosas de Africa, pero en esta noche de petición de deseos a los hados, me gustaría soñar con una Africa libre, igualitaria y feliz.
 
 


MINI MANDAZI

 

Ingredientes:
(salen unos 30-40)

120ml de agua caliente
10g levadura de panadero
150-200g de leche de coco (aprox. media lata)
1 huevo
120g de leche
115g de azúcar
1 cucharita de café de sal
360-480g harina
40-50g coco rallado
1 cucharadita de café de cardamomo en polvo
1 cucharadita de café de canela en polvo
Aceite de oliva virgen extra para freír
Azúcar en polvo para adornar

Disolver la levadura en el agua tebia y añadir a esa agua la leche de coco y el azúcar. Dejarlo reposar 5min.  Añadir el huevo levemente batido.

Ponemos la harina (no toda, dejamos un poco al margen por si la necesitamos) en un bol con las especies, la sal, el coco rallado  y le añadimos los líquidos mezclando con la paleta panadera, las manos o un mixer hasta que notemos que la masa tiene ya una consistencia con la que podemos trabajar. Si vemos que está demasiado líquida añadimos el resto de la harina que no habíamos incorporado.

Dejamos la masa sobre la encimera y la dejamos reposar unos minutos. Así dejamos que la harina termine de absorber toda la humedad.  Amasamos durante unos 5min. hasta que la masa esté suave al tacto y veamos que brilla y no se pega a los dedos.

Ponemos la masa en un bol levemente aceitado, tapamos con papel film y dejamos reposar de 1 a 2 horas, hasta que doble su volumen.

Volcamos la masa sobre la encimera, desgasificamos y la convertimos en una placa cuadrada de 1,5cm aprox. de grosor. Cortamos tiras  longitudinales de unos 2cm de ancho y luego las cortamos también en cuadraditos de 2cm.

Ponemos a calentar el aceite en un cazo para que las piezas floten. Vamos añadiendo los cuadraditos en tandas. No hay que dejarlas freír en demasía. Levemente rubios y ellos se dan la vuelta cuando están y sino los ayudamos.

Las ponemos sobre papel absorbente y después espolvoreamos con azúcar glas.

Faida gani!!!!

viernes, 13 de junio de 2014

GENTE QUE TRANSMITE PASIÓN, UN E-BOOK Y UNA RECETA CON RUIBARBO


El 23 de Abril, día del libro,  Kuki Square ó Cócina Prêt-a-porter, que había vuelto hace poco a nuestro mundo blogger, me sugirió participar en un e-book que finalmente hoy ha visto la luz.  Nada me hizo más ilusión. He visto varias veces proyectos de varios bloggers por la red, pero nunca había sido “invitada” a uno…así que imaginaros mi felicidad.

Kuki llegó a mí a través de Cósima con los retos mensuales simpáticos que ambas hacían en la red. Las sonrisas, las estaciones, las frases de nuestros hijos,  los cinco sentidos, …varias iniciativas que comportaban un trabajo mensual que ambas hacían con placer y encima divirtiéndose. Pero, todos tenemos una vida fuera de los blogs y esa vida reclamó a Kuki que nos dejó unos meses. Así que volver a verla en la red, con todo su potencial sumado al de Cósima…dos seres que saben transmitir y contagiarnos de ideas participativas, creativas, innovadoras y sobretodo ideas para ser feliz (porque participar es la razón de vivir!) me hace feliz. A veces miro la blogosfera con desesperanza, sin encontrar porqués… pero personas como ellas me hacen sonreír, mirar para adelante y saber que estoy en el  buen camino. Gracias.

Y en este e-book he participado con dos recetas; una salada y una dulce. Me faltaba publicar la dulce, y hoy, que estoy preparando el post para publicarla Kuki ha sacado a la luz el e-book…una divina coincidencia.
 
 http://issuu.com/kukisquare/docs/food___photography_30_top_bloggers_?e=6305042/8237828
 
Mi receta es como no de Saveurs, un pozo de inspiración para mí, del nº 210 de Mayo. Es una receta con ruibarbo, otro de mis “frutas” preferidas. Difícil de encontrar, pero no imposible. En Barcelona en la Boquería puede encontrarse (paradas de delante) y en Madrid sé que también lo encontráis. He encomillado “frutas” porque la definición del ruibarbo como fruta es un tanto polémica. En wikipedia hablan de ella como planta, pero sugieren su uso para compotas.  En otras páginas hablan de “vegetal” y finalmente en Directo al paladar encuentro la palabra “fruta”; “La ambigüedad acerca de su clasificación es debido a que el ruibarbo botánicamente es una verdura pero en los años cuarenta fue designado en Estados Unidos como una fruta y así se ha venido considerando hasta ahora”.



El ruibarbo, como ya os he comentado en otros post, es tóxico en sus hojas y raíces. Tan sólo son comestibles los tallos. Posee gran cantidad de oxalatos, ese mineral que nos hace notar los dientes ásperos después de comer productos ricos en él (como las espinacas).  Procede de Asia, y en los países del Norte es muy común. En Alemania es habitual ver en los meses de Mayo a Julio ruibarbo en todos los supermercados y su precio no pasa de los 3€ (aquí yo lo he pagado a 12€/kg). En Francia también es muy usado para salsas, básicamente en pescados pero también con cerdo y pato.  En Irán es muy típico usarlo en un estofado de carne, en Afganistán se prepara con espinacas y en Noruega se hace una sopa con él.  Pero es en Estados Unidos, dónde su uso para pies y dulces, tiene más resonancia. Allí es muy popular.

Así que aquí os dejo mi participación en el e-book Recetas con fruta. Espero os guste. Esta receta quedaría igual de buena, en caso de no encontrar ruibarbo, con fresas o cerezas.



RUIBARBO POCHÉE A LA VAINILLA CON NATA FRESCA

 Ingredientes:
(para 4 personas)

400g de ruibarbo (2 pencas, valor aprox. 5€)
90g azúcar glas + un poco más para mezclar con la nata
2 vainas de vainilla (o vainilla en esencia)
1 pote créme fraîche (Président en mi caso)
25g pistachos toscamente picados

Trocear el ruibarbo en trozos regulares de unos 2 cm de ancho.

Colocarlo en el interior de una bolsa de congelar, junto con el azúcar. 

Abrir las vainas longitudinalmente y rascar con un cuchillo para sacarle las semillas. Introducirlas en la bolsa junto con las vainas. Cerrar la bolsa herméticamente o con un nudo (en mi caso).

Poner agua a hervir en un cazo lo suficientemente grande para que luego podamos introducir la bolsa del ruibarbo.


 
Cuando el agua hierva cerramos el fuego ponemos la bolsa en su interior. Poner algo que pese dentro para que quede toda sumergida. Dejar 10m.

Al cabo de 10m, sacar la bolsa,  encender el fuego de nuevo y cuando vuelva a hervir el agua cerramos el fuego y volvemos a introducir la bolsa. Mover un poco la bolsa para que todos los trozos hayan tenido el mismo calor (yo le di la vuelta).  Dejarlo otros 10 min.  En Saveurs  sólo lo hacían una vez pero para mi, quedaban un poco duros, así que repetí el proceso.

Sacar la bolsa y dejarla enfriar fuera o en la nevera.

En el momento de servir sacamos el ruibarbo de ella y veremos cómo se nos habrá formado una salsita rosa/roja. Retirar las vainas de vainilla.

A parte mezclamos la crème fraîche con azúcar en polvo al gusto. Personalmente no me gusta muy dulce.

Servir el ruibarbo con una cucharada de crème por encima y un poco de pistachos troceados por encima. También podemos servirlo todo separado y que cada uno se haga la mezcla que quiera.

Delicioso el aroma y el sabor dulce-ácido del ruibarbo.

Bon Apètit!
 
                       
 
Esta receta también está en Cookbooth (App)
 

martes, 10 de junio de 2014

EVENTO GASTRONÓMICO - SABORS DE L'HORTA 2014. CUINA LOCAL I DE TEMPORADA AMB PRODUCTES DEL KM0


El martes pasado, pasamos una tarde genial de mano del Consorci de Turisme del Baix Llobregat y del Consorci del Parc Agrari del Baix Llobregat con la ayuda de la restauradora y docente Cristina Roig. Fue fantástico pasear, jugar y “comer maravillosamente” en un ambiente relajado, con un atarder precioso que caía sobre la Masia Can Comas, sede de las oficinas del Consorci del Parc Agrari del Baix Llobregat .  

Una vez más y gracias a Oscar, de Gastroblocaires, conseguimos una plaza para disfrutar de este evento. Éramos 25 medios asistentes entre prensa general y especializada, de los cuales 12 éramos bloggers.


En esta ocasión y con mucho acierto, la jornada se centró alrededor del siguiente tema: Sabors de l’Horta 2014. Cuina local i de temporada amb productes del km0.

El Consorci de Parc Agrari del Baix Llobregat  se creó en el año 1998 liderado por el Consell Comarcal del Baix Llobregat y la Diputació de Barcelona. Abarca la zona del Delta y las tierras del valle del Llobregat. Todo lo que se cultiva en esta zona lo hace bajo la denominación de "producto fresco del Parc Agrari" y se beneficia de las bondades del clima benigno de la zona y la fertilidad de sus suelos. Con este sello de calidad el Parc Agrari aúna la tradición campesina con la recuperación histórica de productos de toda la vida.  Importante también es el concepto de consumir los productos de temporada y unirse a la filosofía del #km0. Bajo su denominación se unen 700 explotaciones agrícolas y unas 1.200 personas que trabajan en él.

De mano de Noemí Martínez del Consorci de Turisme del Baix Llobregat nos reunimos, los que no íbamos motorizados, en la Pza. España para dirigirnos en autocar al lugar del encuentro.  Noemí, una mujer de gran encanto no paró en toda la jornada de intentar que estuviéramos a gusto y confortables.. no puedo dejar de mencionarlo, porque quizás, dado su estado, era ella la  que necesitaba ser ayudada…pero su energía y simpatía, fueron un plus en esta jornada.

Al llegar, Maria Miranda, la Consellera del  Consell Comarcal del Baix Llobregat y Raimon Roda (quién nos acompañaría en la visita del Parque), gerente del Consorci de Parc Agrari del Baix Llobregat nos recibieron. Ambos nos introdujeron a las actividades previstas y a la campaña que iniciaban con estas actuaciones. En resumidas cuentas promocionar los alimentos de la Comarca, que alberga 14 municipios (Castelldefels, Cornellá de Llobregat, Gavà, L’Hospitalet de Llobregat, Molins de Rei, Pallejà, El Papiol, El Prat de Llobregat, Sant Boi de Llobregat, Sant Feliu de Llobregat, Sant Joan Despi, Sant Vicenç dels Horts, Santa Coloma de Cervelló i Viladecans), a través del respeto por el buen hacer, la sostenibilidad, apostando por productos de calidad y con la ayuda y el apoyo de 17 restauradores acogidos a la misma con el concepto #km0 (cocina con productos de temporada y proximidad).
 

A continuación vivimos el momento #veranoazul, al poner a nuestra disposición unas bicicletas para recorrer el parque. Un recorrido que a pie ocupa unas 2horas y que, resulta muy agradable. Una que es temerosa y no monta en bici desde hace un montón de años, prefirió quedarse en el coche escoba. Fue bonito por eso, ver el recorrido, la depuradora, el “gigante” puente del AVE, los campos ya tranquilos con los restos de la cosecha de la alcachofa Prat (nueva denominación para que el nombre no confunda respecto al lugar dónde se cultiva ya que no sólo es en el Prat),  y los campos llenos de lechugas hermosas esperando ser recogidas.

 Al llegar a la parte de atrás de la Masía, como en los tours nos esperaba un pequeño refrigerio para refrescarnos, consistente en licuados de frutas y verduras de la mano de Cristina Roig (asesora y colaborada gastronómica). Concretamente tomamos tres;

1.     Licuado de chirivía y de cerezas (delicioso y muy aromático)

2.     Licuado de espárragos verdes y agua de mar con aceite de oliva de Olesa variedad Palomar y pimienta

3.     Licuado de brócoli, manzana, espinacas y lima



Se nos acercó Pere Tugas, agricultor tradicional que tiene campos de cerezas y huerta en Viladecans y fue quién suministró el material para esta jornada. Pere mantiene sistemas tradiciones de cultivo y nos habló de los principales cultivos del Consorci. Obviamente la estrella es la alcachofa pero los espárragos de Gavà también tienen mucho protagonismo. Nos habló, en el poco tiempo del que disponía, de las medidas que se pueden tomar ante determinadas plagas y de los cultivos más innovadores que han implementado en el Parque, como los homeopáticos.

Tras esto y ya a pie, nos dirigimos a la Masia dónde en un amago de Masterchef participamos en un alegre “juego” de ensaladas. En equipos de 5 en 5 mesas, tuvimos 10m para comprar (con dinero del monopoly) ingredientes y para montar 5 ensaladas. En nuestra mesa los ingredientes fueron espárragos, cebolleta, lechuga, albaricoques, frutos secos y una fantástica vinagreta de aceite (de nuevo el Aceite virgen extra de Oulesa que ya teníamos en las mesas), cúrcuma y miel que hizo Esther.  El jurado fueron 5 de los restauradores del evento; Joan Mascaró de El Mirador de Sant Just, Esther Fernández de L’Apat, Albert Mendiola de Marimorena y Josep Sagristà de Sagristà. 



Y finalmente, con el inicio del atardecer, en los jardines frontales de la Masia, los 17 restauradores participantes de este evento nos prepararon especialidades de sus restaurantes aprovechando  los productos que se inscriben en el #km0.

Este rato, como os decía, fue muy agradable. Estuvo muy bien ir probando y departiendo con los chefs que nos explicaban sus trucos y recomendaciones.

Los 17 restaurantes fueron:

Follia – Jo Baixas
El Palau Vell – Josep Martin
Major Trenta-sis – Manel Armengol
El Mirador de Sant Just – Joan Mascarò
Plats – Xavier Llanos
El Diván de los Sentidos – Eva Davó y Jaume Vilà
Marimorena – Albert Mendiola
Sinfonia (Hotel Sallés Ciutat del Prat) – Joan Figueras
El mòn de la cuina - Margarida
El Petit Bonet – Jordi Maymó
La Lluna en un cove – Rosa Farré
Cal Mingo – Domingo Morilla
Públic – Carlos Dasilva
L’Àpat – Esther Fernández
Hotel Can Rafel – Enric Roig y Cristina Roig
La Masia –Acadèmia Sánchez Casal – Sergi Bonillo
Sagristà – Josep Sagristà


PLATOS DEGUSTADOS

Los vinos que acompañaron esta comida fueron, Vino blanco Xarel.lo Arrels, Vino negro Crianza  Arrels y Cava Reserva Arrels. Todos de Montau de Sadurní bódega situada en Begues, al lado del Parque Natural del Garraf.





 


 


 
Los bloggers asistentes fuimos:

Cuinar es generòs, Manel
Cuinetes, Carme Arce
La cuina d'Angels, Angels i Joan
Un tast d'ucrania, Julia Dovgopola 

El cocinillas on line, Manel
Llepadits, Anna Genís
Lovefood, Ana Casanova
Qui te gana somia truites, Gemma y Quim
Revelando mis fuentes, Esther Fuentes
Tapa't de tapes, Marina
Tot es bo el que l’olla cou, Jordi Beumala
Y una servidora.

Y eso fue todo..una tarde fantástica. Dar las gracias a los Consorcios por la iniciativa, a Noemí por su entusiasmo, a los cocineros por su implicación y generosidad y enfin… a los bloggers por compartir pasión.



 

martes, 3 de junio de 2014

UN DIA DE PLAYA EN CASCAIS - PASTEIS DE BELEM



             (perdonad la calidad de las imágenes pero son un super-8 muy.....muy....antiguo)

"Sentada allí en la playa  veía como el agua iba y venía. Solía mirar hacia el horizonte y veía las olas en su vaivén eterno y pensaba en qué habría más allá.  Tenía sólo 8 años pero su cabeza se entretenía ya en profundidades que la sumían en silencios y en otros mundos.

De repente le pareció que el agua estaba más cerca de ellos. Y sin casi darse cuenta, todo fueron gritos, risas, manos arriba con bolsas y gente corriendo. La marea estaba subiendo y como solía suceder mucho más rápido de lo que la gente se pensaba entretenida en juegos y charlas.  Su madre consiguió salvar el capazo dónde estaban los ligeros vestidos de playa y el bolso, pero las toallas se mojaron todas. También el agua se llevó la pala verde y el cubo de su hermano. Rápidamente se dirigieron hacia el principio de la playa dónde las barcas, de colores vivos estaban varadas. Su madre colocó el capazo en lo alto y empezó a secarse con un pareo. Luego cogió a los dos niños y trató de hacer lo mismo con el pareo que ya ni secaba ni nada porque era demasiado fino… pero consiguió sacarles los restos de la fina arena de aquella playa.  

A ella le puso un vestidito de pequeños lunares desiguales de tamaño y color,  que tenía la botonada en la espalda y que le llegaba hasta más allá del trasero … los mangas muy cortas, en forma de semicírculos naranjas. Lo había hecho aquel verano con la ayuda de su madre y a la pequeña le encantaba.  A su hermano le vistió con una camisa de cuadros azules y unos pantaloncitos beige.  

Su padre se reía, mientras fumaba un cigarrillo y se burlaba de cómo se habían dejado coger por la marea, además decía que lo había recogido con la cámara de super-8 que siempre llevaba encima.  Su madre se colocó el vestido azul con estampado de figuras dispares rojas, que le llegaba por encima de la rodilla y que se cerraba con una cremallera de arriba abajo. Recogió su pelo bajo una boina azul y se calzó los topolinos.  Decidieron ir a comer.  

La niña giró la cabeza y miró hacia el mar que ya había cubierto la playa.  Qué curioso le pareció aquel efecto…. hacía apenas unos minutos un montón de personas jugaban y tomaban el sol en ella y ahora tan solo quedaban las partes altas de los palos que cada cuatro formaban un techito dónde guarecerse bajo unos toldos blancos. 

Empezaron a caminar hacia el interior del aquel pueblo encantador de casitas blanquitas… llegaron al centro que estaba todo engalanado pues eran fiestas y todo el mundo estaba en la calle. Llegaba el sonido de la música y el olor de las sardinas haciéndose a la brasa.  Había varios locales sencillos, de aspecto marinero, con terracitas bajo toldos de bambú y tela azul. Sus padres buscaron una mesa y se sentaron y los niños les imitaron.  Pidieron sardinas, una ensalada, vinho verde, agua, y pan. Trajeron unas excelentes rebanadas de pan de broa, calientes, fragantes que atacaron con fruición. En la mesa había una aceitera con un líquido verdoso que a ella le encantaba, pero que a sus padres les parecía muy fuerte...ellos nunca se acostumbraron al maravilloso sabor del aceite portugués y aprovechaban los viajes a Barcelona para traer latas de 5l de Carbonell....  La niña alargó la mano, tocada con la gracia de un sibarita, la cogió, la inclinó y  dejó caer sobre la rebanada ese oro líquido. La madre le dijo “no sé como puede gustarte este aceite tan fuerte”, pero ella no contestó. Se limitó a llevarse el pan a la boca y a disfrutarlo. Llegaron las sardinas y la plaza se llenó de música y de gente que empezaba a bailar. La mayoría ya habían terminado de comer, pues en aquel país se comía a la hora europea.  

La niña comía con placer casi con demasiada pasión, como a veces le observaba, llamándole la atención, su madre .. "las niñas educadas comen despacio".  Ella bajaba la mirada cuando lo hacía… aunque sabía que era verdad (la comida le producía un placer muy intenso)  no le gustaba que eso fuera motivo de desagrado para su madre. Creía que las madres encontraban a sus hijos siempre perfectos… y ella empezaba a darse cuenta que no lo era… para sus padres. 

Terminaron de comer, y los padres pidieron un café. La niña todavía estaba terminando de arrancar con sus deditos la carne de las espinas fuertes de aquellas sardinas atlánticas, que eran deliciosas y sabrosas, muy diferentes de las que conocía de su pueblo veraniego en España.  Su padre preguntó si querían algún postre, y su hermano, que era melindroso con la comida y hacía rato que había terminado con un par de sardinas, dijo: “un helado”… y ella, sonriendo dijo “un pastei de Belem” … la madre, siempre atenta a los excesos, como un policía ante un conductor osado dijo “no, ya comiste bastante por hoy” y la niña de nuevo bajó la mirada y se limpió los dedos en aquellas servilletas de papel blanco. El padre, encendiendo un cigarrillo  respondió “déjala, que disfrute. No te preocupes hija, ahora buscaremos una pastelería donde tengan pastéis”.  

#MylovingLisboa
Abril Expósito

                                                                                -.-

 Hace tiempo que quiero conseguir el sabor de los pastéis de nata o de Belem (como se los llama en Lisboa ) pero nunca lo he conseguido. Será que los sabores de la infancia son una especie de Itaca a la que nunca se acaba de volver.

El caso es que cada vez que un blog publica una receta corro a seguirla para ver si lo consigo. Hace poco fue la dulce Yolanda, con quién me gusta soñar un encuentro en un futuro viaje a mi Madrid (otro rincón de infancia) quién publicó en Cocido de Sopa una receta de resultado impecable….la hice hace unas semanas y aunque tuvieron mucho éxito entre mis amigos, para mi no eran lo mismo….no eran mis pastéis de Belem.  

Al final, me decidí a buscar en un blog portugués, precioso, lleno de imágenes tan limpias, con ese toque vintage y barroco a veces,  como las que me gustan a mi. Se trata de Pratos&Travessas. Su receta, fantástica también…. Pero muy parecida a la de Yolanda.  

Y me aferro a la teoría de que el secreto de los pastéis está en la fórmula secreta y hace tiempo que le doy vueltas a cómo lo harán. Y estoy convencida de que no es un ingrediente sino la técnica en cómo lo hacen… así que este fin de semana me decidí a probar algo que me rondaba la cabeza.   Y no podría jurar que son los mismos pastéis de mi infancia, pero si están muy cerca…tanto que casi oí el olor de las sardinas y sentí la tristeza de los fados.
 

Hace unos años, fui a pasar un fin de semana largo a Lisboa, para reencontrarme con un amigo y mi ciudad de infancia. Los mejores pastéis de Belem son los de La Fábrica de los pastéis de Belem  un local situado desde 1837 al lado de los Jerónimos y dónde se fabrican los pastéis con un secretismo de leyenda. Pocos son los empleados que acceden a la habitación dónde se elabora la crema y además firman contratos de confidencialidad muy estrictos.

La Fábrica de los pastéis de Belem, es un lugar anclado en el siglo pasado, dónde un mobiliario de los años 50-60 te recibe con la amable-dulzura que tienen los portugueses. Allí el ritmo es frenético, un mostrador que da a la calle y dónde literalmente “no dejan” de empaquetar pastéis y un salón de té, encantador, dónde tomar un café ó un cha (té) con obviamente un pastéi. 

La parada allí fue obligada y resultó un momento de éxtasis total. Los pastéis se sirven tebios y son crujientes, aterciopelados, dulces y fragantes por efecto del limón y la canela. Son una pura delicia.






APROXIMAÇÃO A OS PASTÉIS DE BELEM


Qué hice para conseguir un pastelito más ligero, más aterciopelado? Sustituí el hojaldre por la pasta brick (sin ponerle mantequilla, trabajando rápido se consigue que no se te seque del todo), no puse harina en la crema para espesarla (confié en el poder de las yemas), monté las claras a punto de nieve muy fuerte y lo incorporé al final de la crema, creí que llenar la crema de aire le daría esa ligereza característica… y … los hice.  En un intento anterior, mezclé las yemas con leche y monté la nata que incorporé más tarde. Fue un error. La crema quedó muy líquida y se desparramó toda por el horno.
 

Ingredientes:
(para unos 20-30 pastelitos)

500g de nata para montar (*) (ó 250g)
8 huevos (ó 4 huevos)
200g de azúcar (ó 100g)
1 barrita de canela
1 trocito de piel de limón
1 cucharadita de cremor tartar (si no teneis no pasa nada)
1 rollo de pasta brick (u hojaldre si lo preferís)

(*) Tener en cuenta que si seguís esta técnica, al incorporar las claras la crema crece el doble. Por tanto es aconsejable hacer la mitad, porque sino os quedareis sin pasta brick o sin hojaldre suficiente. Razón por la que yo usé ambas pastas en esta receta para poder terminar con toda la crema.

Separar las claras de las yemas. Reservar las claras.

Mezclar las yemas con el azúcar y batir enérgicamente hasta blanquear.  Mientras ponemos la nata a hervir con la canela y la piel de limón.

Cuando esté casi hirviendo, incorporamos un primer cazo de nata a la mezcla de los huevos para atemperarlos y así hasta haber mezclado totalmente la nata con los huevos.

Llevarlo de nuevo al fuego, removiendo todo el rato y teniendo mucho cuidado... es importante que no se nos pegue al fondo y se queme y evitando que llegue a hervir. Si lo hiciera, se nos cortará y las yemas no funcionarán.  Hay que saber retirarse a tiempo del fuego. En mi caso cuando ví que empezaba a crecer muy ligeramente la crema la aparté (tenía que haber mirado la temperatura, pero lo haré en próximas veces y lo añadiré) y no dejé de remover un buen rato sobre una superficie fría (la encimera mismo o podemos llenar un bol con hielo para enfriarla un poco más rápido).

Monté las claras a punto de nieve muy fuerte. Les añadí una cucharadita de crémor tartar que siempre contribuye a endurecerlas.  Las fui incorporando despacio y con movimientos envolventes a la crema. 

Monté en un molde de muffins o cupcakes la base con pedacitos de pasta brick que fui recortando hasta formar una base (la próxima vez la haré el doble de gruesa para darle más estabilidad). Si vas rápido la pasta no se seca y no hace falta pintarla con mantequilla(que convierte al pastel en demasiado grasoso – en un primer intento lo pude comprobar). También, como os decía podéis hacer las bases con hojaldre, Recortáis círculos un poco mayores que los círculos del molde y con los dedos lo aplastáis un poco para que coja bien la forma.

Añadimos un cacito pequeño de crema. No debemos llenarlo pues se inflará en el horno y se nos desbordaría.

Lo ponemos a horno fuerte, 220º durante unos 15min. Vigilar que cada horno…  Yo lo puse en la mitad del horno. Sacar y dejar enfriar un poco. Al cabo de un rato veréis como la crema baja y el pastel no está tan hinchado.

Con ayuda de una espátula pequeña o un cuchillo romo vamos sacando los pastelitos y los dejamos reposar sobre una rejilla.

Espolvorear con canela antes de comerlos y … para mi, comerlos tebios (les podéis dar un toque de micro antes de hacerlo). Son una delicia!!!!!!!